El día 11 de
septiembre fueron capturados dos jóvenes de 16 años acusados de asesinato, cuando menos eso fue
lo que escuche en el noticiero, pero no
fue esa acusación la que me sorprendió si no
las posteriores declaraciones que diera el comandante de la policía de
Bogotá cuando afirma que en Bogotá quienes mueven los hilos de la
delincuencia son los jóvenes, y lo dijo
así de manera generalizada sin medir
consecuencias de lo que esto puede significar en el imaginario de la población.
Me indigno por que dijo, expresamente "que los jóvenes
entre los 12 y los 26 años eran los mayores delincuentes de la ciudad" y
definitivamente esto no pasa desapercibido por que estas declaraciones se hacen
eco en las personas, basándose por demás en la poca comprensión de los cambios
generacionales que hemos estado sufriendo y que separan de manera rotunda la
forma de vivir y relacionarse de las ultimas generaciones, asi pues, según este
comandante se podría decir que los jóvenes no solo somos rebeldes ( como
siempre se ha dicho), si no que somos delincuentes, criminales que hay que
perseguir y controlar con ahincó. No solo ponemos en riesgo las reglas
establecidas hasta ahora, como las relaciones de poder, los roles de genero, el
adultocentrismo, el estructuralismo en las relaciones económicas y sociales ,
la culpabilidad como base de las mismas, no, no solo hacemos eso y por ende nos tiramos el mundo , sino que
ahora somos las mentes y los autores de los crímenes de Bogotá y las ciudades
del país.
Cuando critico
esta posición de este señor y hago un llamado para que los jóvenes de manera
creativa demostremos a estas personas pre juiciosas que caen en un error por
simple facilismo e ignorancia, no
intento negar que realmente hay jóvenes vinculados a estos actos delictivos, lo
que quiero poner de manifiesto es que no somos todos y que esos jóvenes que se
vinculan a estos hechos responden a toda una estructura de exclusión que no les
brinda oportunidades, que les quita la
posibilidad de soñar y por ende los entrega al sistema, que a su vez no los
acepta condenándolos a marginalidad y que se respalda en un discurso
capitalista y nocivo que dice que cada quien es lo que quiere ser sin importar
las condiciones en las que se desarrollen
, como quien dice un sálvese quien pueda, que solo desmantela y deslegitima nuestras uniones y nuestros
esfuerzos por construir un tejido social destruido por medio toda una historia de guerra adulta,
cuyos únicos momentos de tensa paz han
sido alimentados solo por la creatividad e inquietud de la sangre joven de
turno.
Los jóvenes activistas todos debemos sentirnos
atacadas y atacados por estas declaraciones y por esta persecución que se
justifica en propaganda discriminadora como lo hace ese programa del canal de
televisión colombiano RCN “ hablemos con ellos” que solo resalta lo
que los adultos “centrados”, “ correctos”, “cuerdos” y sin macula sienten como
un ataque a sus planes y a su estructura , sin reconocer que esta generación, nativa digital, libre
pensadora, critica o a critica , liquida, móvil , dinámica, virtual, libre del
tiempo y el espacio como estructuras fijas y controladoras , consumidora, pero
no consumida, consiente o neutral, pero nunca condescendiente, ni sumisa es la
llamada a transformar por el mundo inequitativo e injusto en el que las mentes
controladas nos han obligado a vivir y a consumir.
Aquel tiempo
pasado que fue mejor lo fue por que ellos eran los jóvenes.
NO somos DELINCUENTES, NO somos PRODUCTOS, SOMOS LA CRISIS DE LA ESTRCTURA, EL FIN DE LA
HEGEMONIA DE LO HOMOGENEO. SOMOS LA LUCHA Y LA UTOPIA.
¡ BOGOTA ES NUETSRA…¡


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